En un día expléndido y brillante un año más nos reunimos el día 6 de Enero. Es curioso que a este día que el calendario eclesiástico llama la "Epifanía del Señor" y que popularmente se le denomina "día de Reyes", nosotros los de Almarza y San Andrés llamamos con mucho orgullo "día del Arca".

 

De este Arca y de sus legajos no voy a hacer ningún comentario puesto que no tengo conocimientos para hacerlo y ya se ha hablado mucho y bien en los últimos estudios realizados.

 

Cierto es que nuestros pueblos se van despoblando poco a poco (este año somos "tres menos" en el Ayuntamiento de Almarza) y parece que debemos asumir esta desgracia ... pero no creo que debiera ser así.

 

Viendo estas fotos da la sensación de que existen "mimbres" suficientes como para tener un pueblo "vivo" no solo en fechas tan señaladas, sino durante todo el año.

La verdad es que en un día como este uno se siente orgulloso de haber colaborado en hacer este acto un poco más grande ... aunque a alguno le haya "fastidiado" un poco el hombro.

Los más jóvenes vienen empujando fuerte y ya se van haciendo un hueco en este día tan especial.

Aunque los menos jóvenes no nos resignamos todavía y continuamos dando nuestra pequeña aportación ...

De los discursos celebrados en "Cantogordo" me quedo sin ninguna duda con el de nuestra Alcaldesa "Ascen". A unos cuantos nos sorprendió la noticia de la instalación de cuatro nuevas empresas en el polígono industrial. Esperemos que supongan trabajo para nuestra gente y no se tengan que ir a Soria a ganarse la vida ...

También tuvo unas palabras el profesor Carmelo Romero, si bien, en algunos momentos, se nos hicieron un poco largas.

Por parte de San Andres habló Jesús del Campo ("Pinilla") del que salieron unas palabras que algunos interpretamos como de "doble sentido" cuando se refirió a una "relación basada en la igualdad y la solidaridad".

Traspasada el arca nos dirigimos de nuevo al pueblo con la intención, si Dios nos da un poquito de salud, de volver el año que viene al paraje de Cantogordo para traernos, de regreso, el arca.

El acto finalizó en el salón con la invitación por parte del Ayuntamiento a un Vermouth. Este momento siempre me ha parecido "agri-dulce" por ser el último instante en el que todos estamos unidos después de unas Navidades intensas.

El día terminó con un baile en San Andrés en el que, como viene siendo habitual, solemos quedar pocos ... pero buenos.

                                                       FIN