|
La Ermita de la Virgen de Santos Nuevos o Ermita de Santos Nuevos está dedicada a la advocación de la Virgen de las Angustias. Se trata de una Virgen entronizada de traza románica tardía o gótica muy primitiva de madera policromada. En algún momento de la época moderna, posiblemente a finales del siglo XVII o principios del XVIII, se adoptó torpemente a imagen de vestir. El candelero se clavó a la talla medieval para elevar la altura de la imagen y procesionarla de pie con faldón y manto. En la actualidad se conserva vestida como se definió hace ya tres siglos. Se documenta desde el siglo XVI apareciendo ya citada en 1590 y estando, en esta época, muy difundida entre los pueblos de la comarca como Arguijo, La Póveda, Barriomartín, Lumbreras o Gallinero, además, por supuesto, de Almarza y San Andrés y fue fuente de conflictos entre ellos por el control del culto y la procesión de la Virgen. Durante el siglo XVII la Virgen se procesionaba en septiembre, posiblemente en la festividad del día 8, aunque en torno a la primavera, abril o mayo, también se sacaba la imagen, fecha en la que el pueblo de La Póveda ponía especial interés por el culto en los Santos Nuevos. La Ermita formaba parte de los propios de Almarza y San Andrés y así lo defienden varios pleitos seguidos desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el primer cuarto del XVIII. No sólo se ubicaba dentro del terreno privilegiado de la Dehesa privativa de estos pueblos sino que compartía su gestión con la Dehesa misma donde estaba la Ermita. Los documentos administrativos y contables incluían a la Ermita como un bien más de los propios y como fuente de ingresos y gastos. Tanto el Catastro del Marqués de la Ensenada como los libros de cuentas del arca-archivo revelan las datas y los cargos de la Ermita como parte de la Dehesa sin presentar ninguna diferencia con el resto de cargos y datas. Los gastos que ocasionaban la Ermita se refieren siempre a los salarios de los rectores, que eran los párrocos de Almarza y San Andrés, a pesar de los intentos del Cura de La Póveda por hacerse con la rectoría, los sermones de Semana Santa, las fiestas y procesiones y el mantenimiento del monumento. Los privilegios de la Ermita se refieren a la excepción de determinados impuestos como el subsidio y el excusado y por su parte, los curas rectores de la Ermita gozaban del derecho de cobro de varios emolumentos y de las limosnas de salves. El siglo XVII fue especialmente problemático en la Ermita de Santos Nuevos. Desde finales del XVI se aprecia cierta conflictividad por el control de la Ermita entre los diversos pueblos, pero desde 1600 los conflictos se hacen más graves hasta el punto de intervenir en ellos el Obispo de Osma, Don Juan Palafox, y el propio Nuncio Apostólico. Las causas del conflicto son siempre las mismas. El Cura de La Póveda pretendió hacerse con la rectoría de la Ermita y controlar el culto y las procesiones. Contó para ello con el apoyo del Concejo de La Póveda y de los pueblos del entorno llegando a extraer la imagen de la Virgen de las Angustias que es trasladada a La Póveda en varias ocasiones. Los conflictos llegaron a su cenit en el siglo XVII cuando los vecinos de La Póveda y Barriomartín entraron en la Ermita, tras forzar la cerradura, y permanecieron dentro, armados, durante tres noches. El día de la procesión el poder civil de La Póveda desplazó a las autoridades de Almarza y San Andrés en la presidencia de los actos. Los Concejos de Almarza y San Andrés denunciaron los hechos ante la justicia civil y eclesiástica que sentenció a su favor. Varios vecinos de La Póveda fueron declarados culpables, pero destaca el fallo del tribunal eclesiástico de El Burgo de Osma contra el Párroco de La Póveda que fue condenado a pena de excomunión mayor permutable por una multa que ascendía a la friolera de 50 ducados. A principios del siglo XVIII, los problemas desaparecen pero en los documentos se advierte el recuerdo de acontecimientos cercanos en el tiempo y poco gratos de los que se espera que no se vuelvan a repetir. Ya en estas fechas el control de la Ermita de Santos Nuevos depende de los curas de los párrocos de Almarza y San Andrés y su gestión administrativa está en manos de los regidores y fiel de fechos de la Dehesa. |