Desde el pasado 3 de enero y una vez finalizado el estudio del arca por parte del Archivo Histórico Provincial de Soria conocemos un poco más de nuestro pasado. Dicho día fue presentado el libro "Documentos del Arca-Archivo" que representa un inventario de los 107 legajos que guarda nuestra centenaria Arca.

       Aunque aún queda mucho por estudiar, podemos decir que el Arca es de finales del siglo XVI o principios del XVII, al ya estar documentada en 1726 en las cuentas y citarse que "se abonaron nueve cuartos para pagar el vino con el que se invitaba a los mozos que llevaban el arca".

 

 

 

        Lo más interesante del arca lo constituye su cerradura. Se trata de una cerradura de hierro empotrada en la madera pero que no traspasa al interior. El sistema de cerrado se realiza mediante dos llaves simétricas, en espejo que giran en sentido inverso una de otra y enganchan la lengüeta en dos puntos diferentes, para lo cual es imprescindible la presencia de ambas llaves para abrir o cerrar el arca y ambas deben ser accionadas a la vez para que funcione. Sólo la llave de San Andrés es original, ya que la de Almarza tuvo que ser reproducida porque se perdió, lo que ocasiona que sea más duro el giro de esta llave que la de su gemela.

       En cuanto al libro, podemos decir que está dividido en dos partes. La primera, y después del prólogo de Elías Terés y de los preámbulos de Pepe Sanz (que firma por Almarza) y de Laura Martínez (que hace lo propio por San Andrés) intenta ser, como dijo su autora, un "resumen comprensible y más o menos entretenido" de lo que ha sido el proyecto, desde el inventariado y la catalogación, pasando por la clasificación del arca, hasta la ordenación de los documentos.

 

 

 

     La segunda parte va destinada a los investigadores de los documentos, puesto que como lo definió María Pía Senent "es un punto de partida para los historiadores de forma que tengan una primera aproximación directa acerca del arca".

         Esta segunda parte se divide a su vez en cuatro diferentes relativas a los cuatro grupos documentales que se establecieron durante el proceso de identificación: los documentos relativos a la gestión de la Dehesa de La Mata, los relativos a la Ermita de los Santos Nuevos, los del Ayuntamiento de San Andrés, y varios libros y otros materiales encontrados.

       Así, se fueron organizando los escritos, separando los inventarios primitivos, privilegios reales, ejecutorias y sentencias judiciales y los documentos de gestión y administración económica, que forman el grupo de documentos más numeroso.