Como cada año desde hace... mucho, mucho tiempo, Sus Majestades Los Reyes Magos de Oriente llegaron a Almarza para repartir entre los niños de la comarca los primeros regalos de una noche tan especial como es la Noche de Reyes.

 

La llegada de Sus Majestades estaba prevista para las siete de la tarde, pero como lo bueno se hace esperar, los minutos pasaban y la ansiada aparición de los Reyes Magos no llegaba. Al fin, un buen número de cohetes anunciaban la proximidad e inminente llegada de los protagonistas.

Gran cantidad de niños esperaban emocionados en la plaza del pueblo, en el momento que vieron aparecer, a lo lejos, las antorchas portadas por los pajes que precedían a Sus Majestades.

 

 

 

Saludos, aplausos, reparto de caramelos... y paseo hasta el Ayuntamiento donde, como viene siendo habitual, los Reyes saludaron desde los balcones y leyeron unas palabras, por parte de Melchor, dirigidas a todos los niños y familiares allí reunidos.

De las palabras del Rey Melchor caben reseñar las dirigidas a los más mayores, para que vivan con el mismo entusiasmo e ilusión que los niños. También tuvieron palabras para el CF Piqueras, para que se esfuercen y consigan un título este año que acabamos de comenzar.

 

Más tarde se dirigieron al Salón para repartir los tan esperados regalos... y entre muchas sonrisas, algún llanto y, sobretodo, grandes caras de felicidad, los niños fueron recogiendo, uno a uno, sus preciados regalos.

Concluido el trabajo, Sus Majestades se despidieron de todos los presentes y continuaron su camino, ya que les esperaba una noche muy larga, una noche donde tendrían que repartir multitud de regalos a millones de niños.

Después de la Gran Cabalgata comenzó el baile en el Salón, y una vez ya habíamos movido suficiente el esqueleto y hecho hambre, toda la juventud se dirigió a la tradicional cena de reyes... a Ca La Blanca, donde pudimos degustar unos cuantos manjares regados con buen vino que nos ayudaron a reponer fuerzas para continuar disfrutando de una noche muy dura, en la que algunos tuvieron que darlo todo como viene siendo habitual.

Y así acabo una noche tan especial como es la noche de Reyes en Almarza.

OSCAR JIMÉNEZ CAMPOS