Como viene siendo tradición desde hace 30 años, el 5 de Enero Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente hicieron parada en Almarza para dejar los correspondientes regalos a todos los niños de la zona.

Una serie de cohetes precedieron a Sus Majestades que entraron al pueblo por Cuatro Vientos encabezados por sus respectivos pajes, que portaban en sus manos unas antorchas que indicaban la inminente llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar a la plaza del pueblo, donde numerosos niños, padres y demás vecinos esperaban ansiosos su aparición.

Después de repartir entre todos caramelos, sonrisas y saludos, se dirigieron al Ayuntamiento de Almarza para realizar, desde los balcones, el pertinente discurso a los niños allí presentes.

Su Majestad el Rey Gaspar fue el encargado de llevar a cabo dicho discurso y, con voz fuerte y clara, se dirigió a todos los niños para preguntarles si habían sido buenos...y que en tal caso, esa noche tendrían todo lo que en sus cartas habían pedido.

Al acabar el discurso, Sus Majestades se dirigieron al salón del pueblo para dar a cada niño su primer regalo de una noche tan especial para ellos, y al terminar Melchor, Gaspar y Baltasar continuaron su camino... ya que aún tenían una noche muy larga por delante, en la cual debían cumplir los deseos de miles de niños.

OSCAR JIMENEZ CAMPOS