Esta historia, como casi todas, tiene un origen incierto. Allá por el mes de agosto un grupo de "jóvenes" nos reunimos a cenar en la casa alquilada de los "Ceñas". Podía haber sido una noche cualquiera, pero no fue así. Supongo que el "activo" Clitorino o el "soñador" Mario sacaron a conversación la posibilidad de repetir el éxito que tuvo la expedición que fue, en los albores del invierno pasado, a una casa rural en Morillo de Tou (Huesca). En la cena se empezó a hablar de Toledo como punto de reunión, pero no se concretó nada puesto que parecía que el puente de la Constitución y de la Asunción nunca iba a llegar. Pero en esta vida todo llega ... y el puente de diciembre llegó. Hasta el día "D" de la Constitución no todo fue sencillo. Clitorino tuvo que moverse lo suyo para buscar un lugar donde alojarnos y es que era difícil encontrar un sitio agradable y con las exigencias que demanda un grupo tan numeroso como el nuestro. Pero el que busca ... encuentra.

Llegó el día 5 de diciembre. Antes de partir hacia Toledo nos fuimos reuniendo en Madrid según fuimos llegando. ¡¡¡ Quien me iba a decir a mí que por fin me iban a esperar en Atocha !!! Allí nos juntamos Chari, Chapas, Pocholo, Yolanda, que nos dejó por unas horas por razones de trabajo y yo. El Pocholo, que tenía cosas más importantes que hacer en su casa, nos abandonó (no quiso que le acompañara). De allí nos fuimos a recoger a otra "elementa" del grupo, Angelosa (un poquito de por favor). Con dicha "elementa" y después de venderme casi media tienda (fantástica, por cierto, "Cadena Q" para el que no lo sepa) nos fuimos como primera avanzadilla Chapas, Chari, Ángela y yo a la que fue, en su día, capital de España.

El lugar elegido para la reunión no pudo ser más adecuado. En un camping a dos kilómetros de Toledo (para el Ceñuka y para mí fueron algunos más, pero bueno) alquilamos dos bungalow que no eran más que dos casitas de madera, pequeñas eso sí, pero muy acogedoras y con todo lo imprescindible que debe tener una casa. En un principio me pareció aquello como el primer programa de "Gran Hermano" en el que nos dedicamos a ojear todos los rincones. A diferencia de ese programa, nosotros nos pusimos manos a la obra y en un "micrón" organizamos todo.

Al poco tiempo llegó el segundo coche con Mario, Yolanda, Vanessa, Ceñuka y Clitorino. Estos tres últimos llegaron a Madrid desde el cielo ... y eso que no son precisamente unos angelitos.

Con todo el mundo a "bordo" y teniendo en cuenta el cansancio acumulado de los viajes decidimos no salir esa noche. Con el esfuerzo y la dedicación de las mujeres, pero con toda la ilusión de los hombres cenamos estupendamente en el bungalow nº 1 ... donde comienza la historia fotográfica.

Nada más llegar, Vane tuvo un pequeño incidente y la cámara pudo pillar como se secaba ...pero no, no es lo que pensáis. No se hizo "pi-pí" de la alegría de ver al resto.

En esta foto vemos a Mario ojeando las habitaciones ... ¿Estaría ya eligiendo cama? Como os podéis imaginar el Ceñuka y el menda no tuvimos que elegir ... fuimos directamente a la "lobera". Eso sí, allí se gestaron grandes planes ...

... pero vayamos paso a paso. Después de una cena copiosa y estupenda empezamos a tomarnos unos "tentempiés". Claro, con el tiempo nos fuimos animando hasta llegar al punto de "no retorno" que comúnmente se llama "exaltación de la amistad". El Chapas le quitó el cinturón al Ceñuka y se lo puso de bandolera. Con un tambor casero y con una Ángela roquera se pusieron a bailar dándolo todo ... sin que el Clitorino diera crédito a lo que veían sus ojos.

El pose anterior del Clitorino también puede deberse a que estaba tramando algo ... aquí vemos a Mario tapándose su "pirindolillo" ante el acercamiento excesivo del Clitorino ...

Antes de irnos sobre las 6:00 a la camita (y eso que estábamos cansados) las "mujeres" nos "salvaron la vida" y tuvieron el detalle de hacernos la cama ... ¿Os imagináis al Ceñuka, Chapas, Relojes, Mario o a mí haciendo la cama? NI DE COÑA. Antes dormimos como lobos esteparios acurrucados bajo una manta ... En la foto podemos ver a Vane haciendo la cama bajo la atenta mirada y "supervisión" de su hermano.

El Sábado por la mañana, y haciendo un esfuerzo sobre-humano nos levantamos prontito para ver un poco Toledo. Como grupo eminentemente culto que somos no nos hizo falta meternos en ningún museo, eso está superado. Fuimos de bar en bar tomándonos unas cañitas con aperitivo ... ¡¡¡¡ eso sí que es cultura española !!!!

La verdad es que vimos todo Toledo por fuera, y por dentro solo vimos, además de los locales de alterne, el cuadro de un tal "El Greco". El Chapas y el Clitorino por supuesto que no entraron porque el cuadro iba de un entierro de un señor Conde y eso les daba "mal rollito". Aprovechamos el día para hacer un reportaje fotográfico del "Frente Toledillo", pero ese reportaje saldrá en otra sección ...

Llegó la noche, y con ella la hora más esperada por los futboleros ... el Barsa-Madrid. Del resultado no voy a hacer ningún comentario para no herir sensibilidades, solo decir que durante el partido aprendimos un poco de catalán. A partir de entonces palabras como "SANSIÓ" o "BERMELL" pertenecen a ese vocabulario tan peculiar en Almarza.

Así se le quedó la cara al Ceñuka ... Chari le miraba de reojo como diciendo: "La que se va a pillar éste esta noche". La verdad es que no andaba muy desencaminada ...

... y es que salimos a darlo todo a la zona de marcha de Toledo. Tardamos todo un mundo en llegar a esa zona, pero mereció la pena ... ¿o no?

No supimos "contactar" bien con las féminas de la localidad y tuvimos algún que otro altercado ... del que salimos victoriosos gracias a la colaboración, sobre todo, de Yolanda y Vane. ¡¡¡ Que hubiera sido de nosotros sin ellas !!! En la foto vemos las secuelas que le dejaron al Clitorino después de la dura batalla.

Fruto de un día muy ajetreado, el grupo estaba un poco cansado. No obstante, el Ceñuka y el que os habla, sacando fuerzas de flaqueza, y después de una táctica "casi perfecta" nos desmarcamos y fuimos a una discoteca un tanto peculiar. En ella pudimos observar a dos "tigresas", una "Charlot" ligerita de ropa y a un grupo digamos de "bajitos" dando todos ellos un espectáculo, cuando menos, rocambolesco (Mamá, Encarna no era un lugar de "pilinguis", os lo prometo). Una vez visto el percal y con las pocas fuerzas que nos quedaban fuimos al campamento base como los que fueron a San Fernando (un ratito a pie y otro caminando) sin saber que fuimos espiados ...

El día siguiente amaneció como todos; con "diana floreada" por parte del que suscribe y con un dolor de "no se que" y "por qué será" que a todos nos resulta conocido.

Se incorporaron al grupo María Victoria y Eva (sí, esa de Madrid que es muy cara de ver). Continuamos con el reportaje del Piqueras y con el "tour" por Toledo, es decir, más bares y más vermouth.

Llegó la última noche y con ella, el desenlace final. La comida-cena fue un alarde de coordinación, orden y buena disposición por parte de las mujeres. Los hombres, como casi todos los días nos dedicamos a fregar los platos (espero que mi madre no lea esto para que no me mande fregar estas Navidades ...). Fuimos capaces de cenar 11 en un par de metros cuadrados (me estoy haciendo andaluz).

Después de la cena decidimos no salir visto lo bien que nos lo pasamos el primer día y lo descoordinado del segundo. Nos dedicamos a jugar a unos juegos que cuando vas "sereno" te parecen una verdadera chorrada, pero que cuando vas "tocado del ala" te lo pasas de p.m.

El juego por excelencia de la noche fue el escondite ... donde el maestro de las desapariciones fue, con diferencia, el Chapas. Aquí le vemos saliendo de debajo del fregadero ...

... o debajo de la cama. Se puede decir que David Coperfield al lado del Chapas es un principiante.

(¿Que cómo se pueden esconder 11 personas en 20 m2? No me lo preguntéis)

El problema venía cuando, dentro de sus escondites increíbles, encontraba un sitio cómodo donde echar una cabezadita ... ¿quién lo va a buscar en el librero superior de la cama?

Ahora bien, no solo el Chapas fue un mago de las desapariciones ... también había "magas". Como para muestra un botón, vemos a Angelosa metida casi "herméticamente" dentro de un armario.

Además del escondite hubo otras sesiones divertidas como la de los títeres ...

... y para títeres la pareja que se juntó. El hambre con las ganas de comer. No obstante, no se libraron de una pequeña regañina por el principio de congelación que empezaban a evidenciar ...

La noche fue avanzando y poco a poco la intensidad de los últimos días empezaba a pasar factura ... pero aún había tres que se negaban a terminar la fiesta.

¿Qué tres eran? Sin comentarios. Después de intentar montar una fiesta toga sin mucho éxito (ninguna chica nos acompañó, por supuesto), nos fuimos a la camita donde el Chapas y el Ceñuka, intentando maquinar algo, empezaron a roncar ...

Por la mañana recogimos todo y nos dirigimos a Madrid donde, después de incorporar a Pocholo y despedir a Eva, comimos en las proximidades del estadio de los "galácticos".

Para mí terminó allí esta historia con la sensación de que ha merecido la pena y con la ilusión de, en un futuro, repetir esta experiencia en otro lugar ...

F I N